miércoles, 20 de junio de 2012

En Mendoza Utilizan una cotización "celeste" para saldar alquileres pautados en dólares

Lo utilizan propietarios e inquilinos que tienen contratos en dólares. Surge de un promedio entre el oficial y el blue.


A diferencia de Buenos Aires, en Mendoza los contratos de alquiler de locales comerciales celebrados en dólares, no despiertan disputas comerciales entre propietarios e inquilinos. Para el sector inmobiliario, el detalle no es menor teniendo en cuenta que entre el dólar oficial ($ 4,57) y el denominado "blue" ($ 6) hay una diferencia de alrededor del 35%.

"Se pauta a un dólar a $ 5,10 o $ 5,20, lo que que se denomina un dólar celeste, esto es un promedio entre la cotización de oficial y la paralela. Como ambas partes, tanto el propietario del inmueble como el que alquila, saben que el clima económico está enrarecido deciden negociar y resignar ambos sus intereses, antes que dar por terminada la relación comercial", afirmó Mario Jorba, de Inmobiliaria Jorba.








Para su colega Roberto Furlán, de Furlán Inmobiliaria, la comparación entre los contratos de alquiler en pesos contra los de dólares a lo largo de los años resultaron ser más rentables los primeros (en pesos) antes que los pautados en la moneda extranjera.

"Si analizamos los incrementos de los contratos en pesos en los últimos tiempos, por el efecto inflación, tenemos que en promedio han subido más del 60%. En tanto que los que apostaron en dólares, solamente en estos últimos meses se han visto más afectados debido a la suba que experimentó el dólar oficial y el cepo que secó la plaza de esta moneda extranjera", remarcó Furlán.

A propósito, los contratos celebrados en la moneda norteamericana y ante la escasez y trabas para conseguirla, las partes acuerdan el pago en pesos.

"Llevo más de 27 años en el sector y por experiencia es mejor llegar a un arreglo antes que resolverlo mediante un litigio judicial entre propietario e inquilino. Cuando se ha dirimido en juicio, por norma general, el propietario recibe menos dinero, el inquilino debe pagar más y los que ganan son los intermediarios. En mi caso, la cartera de morosos no supera el 3% y la última carta documento que envié fue en el año 2007. Depende en gran parte de la inmobiliaria negociar y arribar a un acuerdo entre las partes y más en tiempos actuales donde hay mucha incertidumbre", fundamentó Furlán.

En sintonía, Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza, afirmó que si el pago del alquiler se obligara a que siguiera siendo en dólares y ante la casi imposibilidad de conseguirlo a través de las casas de cambio, se obligaría al que alquila a delinquir ya que debería comprar dólares en el mercado negro.

Y un detalle más, según Debé, una normativa de Defensa del Consumidor prohíbe y multa a las inmobiliarias a publicar sus avisos de alquileres en dólares.

Un cóctel peligroso







Desde el sector inmobiliario, las voces apuntan al Gobierno y el incremento de precios como los grandes culpables del retraimiento entre la oferta y la demanda.

"El dólar no es el problema. Mendoza no es una plaza donde la mayoría tiene sus contratos en esa moneda. Al contrario. Lo que frena todas las operaciones del mercado es la incertidumbre que crea la inflación y un gobierno que interviene con sus controles en un mercado como el inmobiliario que históricamente se ha regulado por la oferta y demanda", detalló Debé.

Desde Inmobiliaria Otero, su titular Manuel Otero también opinó que es el Gobierno el que frena la dinámica del sector.

"La gente se refugia en el dólar porque ha perdido su capacidad de ahorrar. Además, la actual administración vía impositiva impacta directamente. A nivel municipal, por ejemplo, hay reparticiones que han aumentado sus tasas en un 300%. La gente restringe sus consumos lo que impacta en las ventas y, por ende, en el sector comercial de la provincia. Ciertamente el Gobierno tanto a nivel nacional como local está jugando en contra del sector", concluyó Otero.

Fuente: Diario Los Andes